La fugacidad del color

12,00

Descripción

Prólogo: César Gavela

Imagen de cubierta: Leigh Prather (Adobe Stock)

Colección Concilyarte Nº 10

Dirige la colección: Mila Villanueva

Primera edición: octubre, 2018

Formato: 148*210 mm.

Encuadernación rústica con solapas

Nº de páginas: 154 páginas

D.L.: TO 531-2018

ISBN: 978-84-949072-7-2

Comentario: “Los microrrelatos de Elga Reátegui caminan por la siempre fecunda senda de la sugerencia. De esbozar un mundo en muy pocas frases, creando así un contar diverso y atractivo, que en parte se deja suspendido en el aire, a la espera de que el lector lo interprete. Lo haga suyo. Lo reviva. Los micros que componen este libro han de ser afrontados desde la alegría y el reto que supone descubrir las claves que se ocultan en sus párrafos. El olvido es otro de los grandes ámbitos de esta entrega. El olvido, que duele. Que puede ser muy cruel, y que igualmente es un modo de sobrevivir. También el odio subyace o protagoniza algunos de estos cuentos. El dolor y el suicidio. La muerte por amor y la más gélida indiferencia. El absurdo y el terror. El egoísmo más ciego y la violencia. También el amor y la bondad. Y todo ello contado con intuición y con un gran sentido del ritmo, siempre decisivo en un microrrelato. La política peruana, los terribles años de la guerrilla de Sendero Luminoso, un tiempo en el que Elga vivía en su patria, también aparecen en algunos de estos cuentos, tal vez los más duros. Otras veces el registro cambia, y nos encontramos con narraciones que abordan las tantas veces conflictivas relaciones entre padres e hijos, el delito en el territorio de la política, la desolación de la pobreza, o la siniestra realidad de los delitos sexuales. La enfermedad, los celos o el desapego entre personas de la misma familia, también tienen su espacio en esta colección de textos que se alternan con otros donde vive la compasión y los sueños. Sin olvidar el desarraigo de quienes han tenido que abandonar sus entornos rurales, confiables y conocidos, por el duro vivir en los arrabales de esa enorme ciudad que es Lima. Me detendría por último en aquellos textos que reflejan reencuentros. De amantes, de hijos y padres, de regresos al hogar, o la tierra en la que se vivió hace muchos años. Esos reencuentros tienen desenlaces tristes a veces, pero esa tristeza no siempre es incompatible con la esperanza. Y unos y otros, como todo el libro en sí, constituyen una gran metáfora de la vida del ser humano. De su cruel destino. De su dignidad y su coraje. Y de la literatura como salvación y consuelo”. César Gavela